Claro que cada uno tiene un estilo diferente, aunque pertenezca a un colectivo grande, siguiendo la moda de éste. Pero siempre hay que tener en cuenta que el ser humano necesita relacionarse con otras personas. La presión social de pertenecer a un grupo es tan grande que algunas personas llegan a hacer cosas que no harían si no fuese para ser aceptadas. Visten como nunca vestirían para gustar más a los demás, pero es probable que pierdan su propia identidad en este proceso.
Vicente Verdú recuerda un concepto usado por la escritora Susan Blackmore: memes. Memes son ideas o modas que se van propagando de una persona a otra, un verdadero efecto cadena. Pero estas modas no son más que copias de la moda original. Creo que esto se puede interpretar de dos formas; por un lado, las copias se pueden considerar todas iguales, creando modas que prácticamente se tragan el individualismo; por el otro lado, es preciso recordar que no existe la copia perfecta y, por lo tanto, cada copia tendrá algo que la diferencia del original o de la copia anterior, creando así estilos nuevos y completamente individuales.
Mirando a los estilos tratados en Living Styles, a individuos ajenos a los movimientos se les planteará una pregunta sobre la intención de cada uno de sus seguidores: ¿son simples copias de un estilo que les parece atractivo o realmente se identifican con algunos de los elementos de un estilo y quieren hacerlo suyo?
Francamente, considero que es una barbaridad creer que las lolitas, las kogals, los visual o los góticos sigan sus estilos por una pura cuestión de imagen y aceptación en la sociedad, sobretodo si tenemos en cuenta que el estilo kogal no está bien visto en Japón. ¿Pertenecer a un grupo con una imagen no favorable porque sí? ¿Lo hacen para rebelarse contra la sociedad o el sistema? Creo que hay maneras más baratas de hacerlo.

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